¿Redactor o copywriter?


¿Redactor o copywriter? Cinco diferencias clave para que sepas a quién contratar para vender más

Llegó la hora de que sepas de una vez qué necesitas: si un redactor de contenidos o un copywriter (redactor publicitario). Sí, porque el copywriter es un redactor publicitario. He ahí el misterio de la diferencia. Como es redactor publicitario es quien, en últimas, le escribe a tu potencial cliente para que prefiera tu marca sobre la competencia. O sea, que compre tus servicios y ganes dinero (y, casi casi, deje a tu competencia viendo un chispero).

¿Qué hace un redactor de contenidos por tu marca?

Sencillo: escribe, redacta. Su objetivo principal es exponer un tema a tu audiencia para informarla o aclararle algún asuntillo que sea de su interés.

Para reducirlo a una fórmula, el redactor de contenidos:

Investiga sobre un tema. ➡ Escribe. ➡ Edita. ➡ Te entrega el texto. ➡ Lo publicas. ➡ Tú esperas a que las personas lo lean. ➡ Las personas lo leen.

Así pues, su trabajo consiste en escribir para que las personas (entre ellas, tu potencial cliente) lean y se informen. Y, para que esto ocurra, además de saber escribir bien (que conozca su herramienta de trabajo es una condición que no puede saltarse), sabe de SEO para posicionar en los motores de búsqueda el texto de tu marca (y, de forma indirecta, tu marca y tus servicios).

También sabe de marketing de contenidos. Es decir, tiene conocimiento de cómo la información que compartes te sirve para empezar a calentar a tus potenciales clientes: que pasen de desconocer que tienen un problema y que tú eres la solución a saber que tú puedes ayudarlos.

El marketing de contenidos también permite que tu marca se posicione como una autoridad o como un referente, porque compartes información que educa, entretiene e informa.

El marketing de contenidos, el embudo de ventas, el redactor de contenidos y el copywriter: lo que tienes que saber para vender más

Al hablar de marketing de contenidos, es importante que traigamos a la conversación el embudo de ventas (funnel de venta).

Un embudo es… un embudo. Es un objeto con forma de V cuya boca superior es más ancha que la boca inferior. Habiendo dicho esto, se usa la palabra embudo porque, como sabes, no todas las personas que conocen tu marca compran tus servicios. Muchos han oído tu marca e, incluso, la siguen en redes sociales (parte ancha del embudo) y un número más reducido (parte angosta del embudo) se convierte en comprador, se convierte en tu cliente.

Esto ocurre por dos razones:

💡 La primera, no todas las personas son tu cliente ideal; y
💡 La segunda, no todas tienen el mismo nivel de consciencia sobre su problema y la solución (tus servicios).

Bueno, y hay una tercera opción: no todas las personas tienen el mismo poder adquisitivo; o sea, no todas tienen el dinero para comprar tus servicios, sean económicos (low cost) o premium (high ticket).

(Aprovecho para disculparme contigo por los anglicismos. Sabes que detesto este espanglish, pero tengo dos razones para dar mi brazo a torcer: por una parte, los motores de búsqueda –al igual que tú, también quiero posicionar mis contenidos– y, por la otra, son términos que encuentras en otras páginas web, pues son palabras que usan las personas de marketing, los marketeros –y no quiero que sientas que te hablan en chino cuando hables con ellos, veas sus videos o vayas a su web–).

En la parte ancha del embudo, hay personas que:

👉 No te conocen tanto como para darte su dinero;
👉 Desconocen el problema que tienen; o
👉 No tienen ni idea de que tú ofreces alguna solución.

Estas son personas a las que se les conoce como público frío. Imagina un cubo de hielo recién salido del refrigerador. Así, tal cual. Como están tan fríos, no son maleables (como el hielo), son duros (como el hielo) y solo enfrían lo que haya a su alrededor (como el hielo).

Pero una vez toman temperatura, una vez los informas, los entretienes y los educas, el hielo empieza a derretirse. Hay más calidez y el asunto empieza a fluir mejor.

Esta parte del embudo es más angosta. Ojalá lograras educar, entretener e informar a todas las personas, pero no. Son menos.

Esta parte que pasó a ser tibia, ya tiene la mirada puesta en ti. Es consciente de que tiene un problema, pero le falta una palmadita en la espalda para decir con voz firme que los servicios que tú ofreces son la solución que ellos necesitan.

En este momento, los contenidos que educan, entretienen e informan siguen aumentando su interés, pero… ¿recuerdas que te dije que necesitaban una palmadita en la espalda? Esto, porque requieren que alguien empiece a convencerlos. No es lo mismo estar informado que estar convencido, ¿cierto?

Es en este punto donde la figura del copywriter, el redactor publicitario, cobra protagonismo, porque su labor consiste en seducir, emocionar y persuadir.

El copywriter: el profesional que te ayuda a convertir más y te acerca a las ventas de tus sueños

Dicho en otras palabras, el copywriter te ayuda a ganar dinero porque su objetivo principal al escribir es llevar al lector a hacer una acción específica que a ti, en un futuro cercano, te representa ventas.

El copywriter:

✅ Hace que tu potencial cliente te dé su correo electrónico y puedas incluirlo en tu base de datos;
✅ Se suscriba a tu webinar o tu masterclass, y constate con sus propios ojos la calidad de tus servicios; o
✅ Lea de cabo a rabo la página de ventas y pase la tarjeta de crédito para comprar tu servicio.

El copywriter no mueve un dedo en el teclado sin saber antes hacia dónde va, cuál es el propósito de su texto y a quién tiene que convencer.

Te lo pongo en otros términos, es un ninja: un soldado oculto que con movimientos rápidos vence los obstáculos y gana esa batalla sin que el oponente vea quién fue. Sí, gana batallas, porque tu potencial cliente está lleno de objeciones (pero esto, pero aquello, pero esto otro).

Supongo que te suena familiar alguna de estas situaciones:

👎 Pero tengo que consultarlo con _____ (pareja o socio).
👎 Pero no puedo permitírmelo en este momento.
👎 Pero no lo necesito; estoy bien.
👎 Pero no veo que tengas la experiencia suficiente.
👎 Pero quiero a alguien más profesional.
👎 Pero es un dineral;
👎 Pero ¿qué garantías me das?
👎 Pero ¿sí es tan bueno como dices?

Puedo seguir y seguir, y tú también, por supuesto. Hemos escuchado tantas objeciones que hasta libro podemos sacar. Y han sido todas: algunas, verídicas; otras, no tanto.

Como te venía diciendo, el copywriter gana esa batalla porque convence, persuade.

Además de conocer la lengua y escribir de una forma única, apropiándose de la voz de tu marca y llevándola a su máxima expresión para que las personas conecten de forma emocional con los textos, conoce los niveles de conversión y la temperatura del cliente (si está frío para la compra o tan caliente que no se lo piensa dos veces).

Según la temperatura de tu potencial cliente, le propone una acción: suscribirse o comprar, por ejemplo.

Entonces, el copywriter:

Investiga el mercado. ➡ Investiga a tu cliente ideal (gustos, miedos, intereses, sueños). ➡ Investiga a tu competencia. ➡ Investiga tus servicios. ➡ Adopta la voz de tu marca. ➡ Hila todas sus investigaciones. ➡ Escribe. ➡ Edita. ➡ Tú publicas. ➡ Tú vendes.

O sea, sobre los hombros del copywriter cae todo el peso de la venta. Es la persona que te da el resultado final, y de cómo escriba depende que tú ganes dinero.

Para lograrlo, su nombre es publicidad y su apellido es estrategia. Y sabe de:

Escritura (ortografía, gramática y semántica): una de sus herramientas de trabajo son las palabras (sin ellas no sale ni a la esquina);
Dialéctica y argumentación: sabe qué decir, por qué decirlo y cómo decirlo;
Marketing, marketing digital y neuromarketing: vender es un arte y sabe que el diablo está en los detalles (las partes y el todo desempeñan un papel crucial para persuadir a ese potencial cliente de que abra su billetera);
Programación neurolingüística: sabe por qué usa una o diez palabras, por qué repite algunas o por qué no dice otras por nada del mundo;
Inteligencia emocional, psicología y hasta sociología: conoce a las personas (qué sentimos, cómo nos comportamos y cómo reaccionamos);
Ventas: claro, porque su objetivo es vender;
Branding (posicionamiento de marca): respeta la personalidad de tu marca y hace que la primera conexión con tu potencial cliente sea una reacción emocional con tu marca (o sea, que la quiera); y
Storytelling: porque todos recordamos una buena narración, ¿verdad, mi Caperucita?

En resumen, un copywriter toca el corazón y el cerebro de tu potencial cliente para que adquiera los servicios que tú ofreces.

Ya comprendes por qué la comparación con el ninja era más que una metáfora llamativa, ¿cierto?

Cinco diferencias principales entre un redactor de contenidos y un copywriter (redactor publicitario)

Ya tienes en mente las diferencias. No se reducen a que uno es más y el otro es menos. No es así. Ambos son trabajos indispensables para que tu marca se posicione y se desmarque de su competencia.

La clave está en comprender que un copywriter puede escribir contenidos (como el redactor de contenidos), pues sus palabras pueden estar en todo el embudo de ventas e, incluso, logra acelerar que ese bloque de hielo del que te hablé hace un rato se caliente; mientras que un redactor de contenidos no puede hacer el trabajo de un copywriter.

💡 El redactor de contenidos educa, entretiene e informa (pero no persuade).
💡 El copywriter, o redactor publicitario, convierte, persuade y vende (pone dinero en tus bolsillos).

Te resumo, pues, cinco de las diferencias entre un redactor de contenidos y un copywriter en este cuadro:

Redactor de contenidosCopywriter (o redactor publicitario)
1Educa, entretiene e informa.Persuade, convierte y vende.
2Redacta blogs, informes, fichas de producto descriptivas, publirreportajes, comunicados de prensa, leads magnets descriptivos, e-books descriptivos, infografías, entre otros.Redacta páginas de venta, cartas de venta, secuencias de correo electrónico para vender, correos electrónicos a puerta fría, textos de la página web, páginas de aterrizaje (landing pages), formularios de suscripción, los textos de las campañas de lanzamiento, entre otros.
3Está más alejado de la venta. Sus textos están en la parte más ancha del embudo de ventas.Está más cerca de tu potencial cliente. Le respira en la nuca para que pase de potencial cliente tibio a caliente y, luego, a comprador. Está en la parte media y angosta del embudo de ventas.
4Conoce a su lector.Conoce a tu potencial cliente.
5Escribe sobre un tema específico para conectar con su lector de forma racional (con argumentos).Estudia desde tu servicio y tu marca hasta los miedos y los sueños de tu potencial cliente, y crea un hilo conductor para conectar con tu potencial cliente con el corazón y con la razón (conecta con tu futuro cliente de forma emocional y racional).

En otras palabras, la diferencia radica en el objetivo de cada uno. Como tienen objetivos diferentes, las herramientas que usan son diferentes, aunque ambos tienen en común la lengua: saben escribir y enganchan a los lectores.

Eso sí, en ningún caso el redactor de contenidos ni el copywriter te diseñan los textos ni te los montan en plataformas. Bueno, hay quienes sí lo hacen, pero por regla general, no, porque zapatero a tus zapatos. Si quieres tener a alguien que se concentre 100 % en escribir, no le pedirás que también sea un excelente diseñador ni que te monte los textos en tu web o que te diseñe el carrusel para tus redes sociales.

¿Qué necesito para mi marca: un redactor de contenidos o un copywriter?

La respuesta es… depende. Claro, depende de lo que quieras.

Si quieres quedarte en la parte ancha del embudo de ventas, la mejor opción para ti es un redactor de contenidos. Eso sí, elige uno pilo: que sepa redactar bien, que investigue y que te entregue textos que tu competencia no tendría ni en sus mejores sueños.

Pero, si lo que quieres es convertir, es decir, que ese lector se convierta en lead (potencial cliente) y, luego, en comprador, contrata un copywriter, porque el copywriter es el encargado de persuadir: tu lector deja de ser pasivo y empieza a tomar acción (todo, en torno a tu marca).

Eso sí, elige un copywriter pilo: que sepa redactar bien, que investigue el mercado y, sobre todo, a tu potencial cliente, y que te entregue textos que te desmarquen de tu competencia y hagan brillar la voz de tu marca.

Antes de despedirme de ti, quiero agregarte un detallito: el copywriting va de la mano de la creatividad. No me refiero solo al hecho de que el copywriter es, en últimas, un escritor y tiene alma de publicista, sino al hecho de que tiene que resolver un problema crucial con aristas varias, y lo soluciona con creatividad.

El copywriter une las piezas de tu rompecabezas:

🔑 Los beneficios de tus servicios;
🔑 Los intereses, miedos y gustos de tu potencial cliente;
🔑 La personalidad de tu marca;
🔑 El comportamiento humano ante situaciones de estrés y de regocijo;
🔑 Tu trayectoria en el mercado;
🔑 Las palabras que motivan a la acción; y
🔑 El arte de contar historias.

Así pues, une argumentos racionales con llamadas al corazón emocionales, y recurre a su ingenio para lograrlo, porque fórmulas mágicas, solo en los cuentos de hadas.

¿Aún tienes dudas sobre la diferencia entre redactor de contenidos y copywriter?

Escríbelas aquí abajito.

Claudia María Ramírez

Una coma puede ser una venta más.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Alex Morán

    ¡Magistral artículo!? Me lo leí de cabo a rabo. Gracias por compartirlo e iluminarnos con estos temas tan importantes.

    1. Gracias, Alex. Tu comentario me hace feliz. Me alegra saber que te gustó, y lo de magistral, uf, es un honor 😊

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