Claudia María Ramírez

¿Cuál es el error más común en una presentación? (y cómo evitarlo)

Respuesta breve de cuál es el error más común en una presentación es empezar por las diapositivas y no por el guion.

Hace tres semanas asesoré a un CEO en su presentación: “Clau, ya la tengo lista. Solo necesito pulirla”. ¿El problema? Se enfocó en las diapositivas. Diseñó su presentación con una seguidilla de diapositivas y olvidó la clave: el guion: qué dices, en qué orden y con qué intención (o qué esperas de tu presentación).

Los slides, o diapositivas, son solo un apoyo visual y, como tal, en el 80 % de los casos puedes saltártelos. Porque las diapositivas sirven para reforzar tu idea, pero no son el centro del espectáculo.

En mi experiencia de cuatro años como copywriter, cada vez que alguien empieza su presentación diagramando y diseñando diapositivas, aparecen síntomas predecibles:
❌ Títulos genéricos, tipo “Introducción”, “Objetivo” o “Conclusiones”.
❌ Párrafos que nadie leerá (salvo el presentador y lo hará con sonsonete o voz arrulladora).
❌ La tentación de leer la pantalla y darle la espalda al público.

El resultado es una exposición plana, sin ritmo ni interés. Y lo pagas caro: textos espesos, tono monótono y cero conexión humana.

Piensa, entonces, tu presentación como el guion de una película:
🎬 Abre con una escena que interese al público y con la que quiera saber qué viene después.
🎬 Eleva la tensión con un conflicto (problema) claro.
🎬 Cierra con un desenlace: un final feliz que tu lector quiera (bien sea, para contratarte; bien sea, la idea o el aprendizaje que se lleva).

Por eso, tengo una regla: sin PowerPoint o sin Canva. Primero, el guion.

Por qué mata anticipar el temario o empezar con “Hoy vamos a ver…”

Otra costumbre que lleva a que las personas dejen de interesarse en tu presentación y te ignoren es empezar describiendo la agenda. Decir “Hoy vamos a ver A, B y C” es como contar el final de la película antes de sentarte. Desinfla la curiosidad y pone a tu público en modo avión: sin conexión.

He visto auditorios enteros desconectarse en los primeros 30 segundos por esto. Recuperar la atención más tarde es imposible: si el primer bocado no sabe a nada, pocos esperan el plato fuerte. En dicho de mi abuelita: “Por el desayuno se sabe qué va a ser el almuerzo”. En dicho de mi abuelito: “Por la primera cagada se conoce al pato”.

No empieces describiendo lo que harás. Ve al grano de una vez >>

Cómo abrir una presentación para que nadie se duerma

Abre con algo que le importe a tu audiencia, y no, no eres tú con tu nombre y tus cargos, tampoco es la misión, la visión y los valores de la empresa. 

Conoce el dato incómodo del dato del negocio que tienes enfrente y muéstralo. Comparte un problema, una pérdida por la que están sufriendo o una oportunidad que se les escapa y los hace un negocio vulnerable o que va directo al desastre. O siembra una pregunta, algo que les mueva el piso y quieran ponerte atención, no por obligación, sino por interés real.

Y ¿si mi empresa exige agenda u orden del día?

Como no puedes anticipar los trucos del mago (lee este artículo para descubrir por qué es perjudicial empezar diciendo lo que harás), muestra la agenda, pero no la leas. Enmarca el destino (“Esta será nuestra decisión”, por ejemplo), y vuelve al hook, o al enganche: lo que de verdad interesa a tu audiencia.

Tu misión es encender la curiosidad, no apagarla con un índice recitado.

Sé como el mago >>

Qué decir primero y evitar el error más común en la presentación

Para crear tu apertura, pregúntate: ¿qué le interesa a mi audiencia? La respuesta es tan sencilla como esto:

  • Un problema cuantificado
    Por ejemplo: “Solo cerramos el 37 % de los negocios. Nos descarta el 63 %”.
  • Una pérdida evitada
    Por ejemplo: “Ahorramos USD 10.000 al mes, al suprimir un cuello de botella en una empresa”.
  • Una oportunidad inmediata
    Por ejemplo: “En 15 días cambia la tasa de adopción cuando transformamos este paso”.
  • Historia breve
    Por ejemplo: “Ayer un cliente me dijo: ‘Estoy hasta la coronilla de tener que hacer bailes en redes para ganar audiencia’. Triplicó sus seguidores en un mes, sin tener que bailar nunca más”.
  • Pregunta desafiante
    Por ejemplo: “¿Qué pasa si no diseñas una presentación con diapositivas? ¿Qué queda?”.

Influye con tu presentación. Comunícate con resultados. Lee Comunica, y triunfarás, un libro para profesionales productivos que no sueltan palabras al aire, sino que quieren respuestas, decisiones y acuerdos, con lo que escriben o comunican.

Trucazo para saber con qué abrir

Cuando asesoro en guiones de presentación, este es mi lema: “Abre con lo suyo, no con lo tuyo”. Es psicología básica: Las personas se interesan en sí mismas: qué gano yo, qué me gusta a mí, qué me interesa a mí, de qué me sirve todo esto.

Entonces, de entrada, evita presentarte. Lo que te diré te dolerá, pero es necesario: tú no interesas en la presentación. Tu audiencia quiere saber qué hay allí para ellos. 

Y no te eches a la pena, ya habrá momento para tus credenciales y tu experiencia, pero no es al principio.

Cómo escribir tu guion para que tu presentación interese de verdad

En mi libro, Comunica, y triunfarás, tienes los 11 pasos cruciales. Aquí te comparto 5.

  1. Antes de sentarte a escribir el guion, define el objetivo de tu presentación. Pregúntate: “¿Qué quiero al final?” (Que mis oyentes aprueben algo, que mis oyentes inviertan en mi negocio o en el proyecto, que mi audiencia priorice el método o el procedimiento, que mi audiencia compre, que mis oyentes aprendan, que quede claro quién se hace cargo de qué en el proyecto).
  2. Sabiendo para dónde vas, crea tu mapa: con qué empiezas, con qué continúas y con qué cierras.
  3. Ahora, escribe el gancho o aquello con lo que empiezas: un dato, un problema, una historia o una pregunta. Seduce a tu público o haz que le duela su herida.
  4. Incluye alguna evidencia que sustente tus palabras. No es: “Somos la mejor empresa”. Es: “El 97 % de nuestros clientes vuelven a contratarnos”.
  5. Cierra con una llamada a la acción clara. Dile a tu audiencia qué tiene que hacer: cuáles son los pasos a seguir o qué debe hacer para transformar su situación.

Solo cuando hayas hecho este trabajo, puedes diseñar o no las diapositivas. Pregúntate si es necesario o no. En el 80 % de los casos es un no. 

Recuerda que la mejor slide es ninguna. Tú eres la presentación: tú, tu voz, tus palabras. El tiempo que dedicas a diseñar diapositivas es tiempo mejor invertido si lo dedicas a aprenderte el guion y hacerlo natural (que no suene a recital del Chavo del 8).

Obtén el paso a paso completo y descubre en qué momento te presentas. Hazlo en mi libro, Comunica, y triunfarás. Aprende los 11 pasos para una presentación persuasiva e influyente.

Es un libro que te ahorra horas de diseño y reuniones sin resultados.

Más de 200 profesionales ya lo saben, lo han puesto en práctica y obtienen resultados con sus palabras.

3 errores relacionados que agravan el principal

1. Leer las diapositivas

Leer a adultos lo que ellos ya están leyendo es una falta de respeto y anula tu autoridad, la desaparece. Además, te obliga a dar la espalda y te mete en voz de sonsonete (voz monótona, aburrida y arrulladora).

Hace seis meses asistí a una reunión con varios CEO. Tenían que presentarse y presentar su empresa. Y ¿sabes qué encontré? Señores y señoras de más de 35 años que se dedicaron a leer diapositivas. Leían su propia presentación personal. Yo me pregunto: ¿Acaso yo tengo que leer que soy Claudia María Ramírez y lo que hago?

¿Solución? 

  1. No leas.
  2. Haz que las diapositivas representen algo, no que lo digan palabra a palabra.

2. Presentarte o presentar a tu empresa desde el primer segundo

“Soy fulanito, con x años de experiencia en…” o “Somos Empresilandia con X años en el mercado ofreciendo servicios de alta calidad” con oraciones que solo te satisfacen a ti. Pero no son relevantes para tu público.

¿Solución?

Preséntate cuando ya hayas creado la suficiente intriga, hayas despertado la curiosidad o el interés.

3. Todo sobre mí

Pararte en frente de un escenario o un salón para leer la misión, la visión y los valores de la empresa no aporta nada. No mueve decisiones. 

Además, ya lo sabes, habla de los suyo, no de lo tuyo.

¿Solución?

Aterriza la información en:

Interés de tu audiencia + Solución para tu audiencia

Y si debes incluir “Quiénes somos” o quieres presentarte, condénsalo en información que aporte credibilidad. Olvida la egoteca y la letanía; enfócate en un caso de éxito o una cifra que represente lo que quieres comunicar.

Checklist rápido: 7 preguntas para validar tu guion de presentación

Recuerda: primero, palabras; luego, pantallas. Entonces, hasta que no tengas los siete síes, no evalúas si necesitas diapositivas o no.

  1. ¿Mi primera oración habla de mi audiencia o mi público (su pérdida, su oportunidad o su riesgo)?
  2. ¿Explico tres razones para actuar (no las enumero, sino que las detallo)?
  3. ¿La evidencia cabe en dos minutos sin leer gráficas incomprensibles ni números diminutos en una pantalla?
  4. ¿Me anticipo a las objeciones o las respondo antes de que aparezcan?
  5. ¿Sé cuándo me presentaré o cuándo presentaré a mi empresa?
  6. ¿Me sé la presentación de verdad y la cuento de forma natural?
  7. ¿La presentación funciona sin slides?

Descubre por qué la presentación del iPhone fue tan efectiva y reproduce el modelo. Lee el análisis en mi libro, Comunica, y triunfarás, y aprende los puntos clave de una presentación para influir y persuadir.

Postura, voz y pausas al servicio de tu presentación

Apóyate en los recursos no verbales para impulsar tu presentación: que tome sentido para tu audiencia y que se interesen.

  • Postura: No te sientes ni te recuestes en ninguna superficie. Mira a los espectadores (a todos).
  • Voz: Usa tu voz con intención (súbela para enfatizar, bájala para llamar la atención o tranquilizar).
  • Pausas: Los silencios son un énfasis (son como las negritas, o bold). Así que, como en la música, aprende a callar para que se escuchen las notas y tengas una melodía.
  • Gestos: Refuerza las ideas con tus manos, señala a tu audiencia y, si tienes un objeto en la mano, haz que las personas se concentren él (o sea, solo llévalo si es relevante para el guion de tu presentación).

❌ Si tu guion no es claro, tu voz, tu postura y tus gestos amplificarán el desorden y el caos. 
✅ Cuando el guion sí está claro, tu presentación devela un profesional lleno de seguridad y confianza, un profesional influyente.

Con un guion fuerte, no necesitas pantalla. El protagonista eres tú y tu propuesta.

Cierre que mueve a la acción

No cierres con: “¿Preguntas?”. No estás rogando. Tu seguridad es lo que da confianza a tus oyentes. Cierra con decisión y, si hay tiempo para preguntas, ábrelo así:

  • “Quiero escuchar si están de acuerdo con [tu propuesta]”.
  • “¿Quieren ahondar en algún punto?”.
  • “¿Es viable para [proyecto]”.

Ten presente, además, que una presentación útil se entiende y mueve. Necesita las dos características. Si tu presentación abre con lo que el público valora, cierra con información contundente o haz un llamado a la acción: di qué tienen que hacer.

Y, cuando sientas la tentación de empezar tu presentación en PowerPoint o Canva, repite después de mí: la presentación es el guion, la presentación es el guion, la presentación es el guion.

Sigue los 11 pasos para que tu presentación no sea un somnífero. Haz que tus palabras influyan e interesen. Lee Comunica, y triunfarás.

Preguntas frecuentes

No. Está mal que las diapositivas te usen a ti. Úsalas solo si son un soporte específico. No son un teleprompter.

Abre con un gancho, es decir, con algo que interese a tu audiencia o público. Luego, enmarca el destino (muestra la agenda, pero no la leas). Y vuelve a tu gancho.

En mi libro, Comunica, y triunfarás, tienes el momento exacto. Y ten presente que solo lo haces para aumentar tu credibilidad (no es un momento para la egoteca).

Muéstrala cinco segundos, mientras sigues hablando de tu gancho y sigues aumentando el interés de tu audiencia o de tu público.

No leas la agenda.

Apréndete el guion y hazlo natural. En la práctica está el triunfo.

No conviertas las diapositivas (slides) en un teleprompter.

Ensaya y practica sin mirar la pantalla.

Aprende a influir con tus palabras. Domina las presentaciones, los correos y los chats, y haz que nadie, nunca más, te vuelva a ignorar. Lee Comunica, y triunfarás.

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